
Choferes que a veces no saben ni manejar el vehículo circulan en Estados Unidos con licencias que obtuvieron a través de lo que Texas denuncia como una red corrupta dentro del Gobierno mexicano. Muchos son inmigrantes, pero también hay estadounidenses. El costo de este fraude se cobra en vidas humanas, pero ni el Gobierno de Trump ni el de Sheinbaum han actuado.
Las autoridades texanas describen sin embargo esa innovación como una «puerta digital al fraude». “Ahí vimos el gran cambio: centroamericanos y muchos inmigrantes que estaban ilegalmente en Estados Unidos usándolas», dice el mayor Villarreal, quien ha dirigido la investigación sobre las licencias en Texas.
Según las autoridades, durante años se han vendido licencias comerciales mexicanas falsas en mercados de pulgas de Texas, pero antes era más sencillo detectar el fraude porque eran documentos en papel elaborados de forma casera.

Sin embargo, el nuevo sistema digital, denuncia Villareal, permite un fraude a una escala sin precedentes y más serio porque se venden licencias reales: «Se compran en línea con foto, selfie y huella; todo entra legítimo al sistema mexicano».
Los compradores transfieren el dinero (una licencia puede costar hasta 3,000 dólares) a contactos en México, y después «todo aparece 100% válido en nuestro sistema, porque parte de los requisitos entre países es que los datos sean accesibles para los oficiales en Estados Unidos», explica Villarreal.

Periodista, miembro activo de la asociación de periodistas de Guatemala APG.
Marco López es un periodista destacado cubriendo noticias de última hora en Guatemala